“LO QUE NO PUÉ SER, NO PUÉ SER, Y ADEMÁS ES IMPOSIBLE”: VIAJE FRUSTRADO A SIERRA NEVADA.
Como años anteriores, el pasado lunes 26 de enero un grupo de 46 alumnos y alumnas de 3º y 2º de ESO iniciaron el ya tradicional viaje a Sierra Nevada, organizado por la profesora Cristina Romero, del Departamento de Educación Física, acompañada por los profesores Antonio Ruíz y Martín López. Este año, los pronósticos del tiempo tampoco invitaban al optimismo, pero la extraordinaria experiencia del curso pasado aun nos hacía albergar cierta esperanza en que las previsiones se equivocaran y nos permitieran pasar tres días en la alta montaña para disfrutar de un completo programa de actividades en la nieve.
La estación de Pradollano nos recibió con lluvia intermitente, que nos permitió disfrutar del área recreativa del Mirlo Blanco, donde nos montamos en los vertiginosos trineos rusos, antes de deleitarnos en la nieve conduciendo los trineos y roscos neumáticos. Y aquí acabaron las actividades. La estación había cerrado por el viento y la lluvia se hizo más intensa, lo que nos convenció para regresar al Hostal El Ciervo, donde pudimos secarnos, ducharnos y entrar en calor. Hecho el reparto de habitaciones, algunos intentamos descansar un rato, pero la mayoría renunció al descanso y se puso a conocer todos los recovecos del hotel y a visitar las habitaciones de los vecinos, mientras los profesores pensábamos qué íbamos a hacer el día siguiente. Ya durante la cena las previsiones meteorológicas aconsejaban la vuelta a casa, pues se esperaba que el viento arreciase y la estación permaneciera cerrada los días siguientes. Barajamos algunas posibilidades como pasar el día siguiente en Granada, aunque la empresa Multiocio no nos daba la información concreta que le pedíamos (precio del bus, devolución del precio del alquiler de skies y los forfaits…). Con toda esta información, consultamos vía wasap con las familias de nuestro alumnado la posibilidad de suspender la actividad y regresar a Córdoba al día siguiente, opción que fue apoyada por más de dos tercios de las familias. Esa noche nuestro alumnado disfrutó de un rato en la discoteca, unas horas de baile y risas que les hicieron olvidar un poco la frustración que todos sentimos.
La lluvia continuó esa noche y durante el martes 27. Tras el desayuno, con la estación cerrada, el grupo cerró también las maletas y se dispuso a abandonar el hostal.
Mientras nuestra compañera Cristina, infatigable para conseguir que nuestro alumnado recuperara una parte del dinero invertido, y el resto de profesores pusimos una hoja de reclamaciones ante la dirección del hotel, en respuesta a las numerosas deficiencias que habíamos observado en muchas habitaciones. En un largo tira y afloja, al final la empresa Multiocio acepto negociar y nos planteó solucionar la devolución de parte del dinero si renunciábamos a la reclamación. Entendimos que era lo mejor para las familias de nuestros alumnos y aceptamos el acuerdo, que supone la devolución de la mitad del dinero pagado, unos 150 euros por persona. Y poco más. Foto de grupo antes de montarnos al autobús y regresar a Córdoba, eso sí, sin diploma de esquí pero con el picnic del almuerzo.
A pesar de la frustración, el comportamiento de nuestro alumnado fue perfecto, pues supo combinar la alegría con el respeto a las normas básicas de convivencia. Este año no pudo ser, los elementos lo impidieron, pero mantenemos la esperanza de que el curso próximo podamos repetir la extraordinaria experiencia de un curso de esquí en Sierra Nevada.
Informa Cristina Romero Palomo

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